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images gonartrosisLa osteoartritis es una de las enfermedades degenerativas más comunes. La articulación de la rodilla es la más frecuentemente afectada con una incidencia estimada del 12 al 35% en la población general.

Es una enfermedad de múltiples dimensiones caracterizada por desgaste de la superficie articular, consecuencia de la degradación progresiva de los componentes del cartílago debido al desequilibrio entre su formación y la destrucción de los mismos.

Se caracteriza por deterioro en la superficie articular que se presenta con dolor, inflamación, crepitación (crujido), deformidad, pérdida de músculo, que al final ocasiona pérdida progresiva de la independencia, y disminución en la capacidad funcional.

Los factores de riesgo para este padecimiento se pueden dividir en factores de nivel personal como: edad, sexo, raza, estilo de vida comprendiendo dieta y ejercicio, la presencia de obesidad, y factores genéticos. Por otro lado están los factores a nivel articular que incluyen: lesiones previas (fracturas, esguinces, luxaciones, etc) mala alineación (ligeras desviaciones de rodillas hacia afuera o adentro, pisar de forma incorrecta como el pie plano entre otras cosas), distribución de la carga de forma anormal en la articulacion, u otras enfermedades (como artritis reumatoide) .

La osteoartritis de la rodilla puede empeorar otras condiciones como la obesidad, la osteoporosis, y el riesgo cardiovascular, debido a que los pacientes tienen menor habilidad de usar sus articulaciones, lo cual resulta en debilidad muscular, con una función física reducida ocasionando que la movilidad que se requiere para realizar sus actividades diarias se vea limitada. Por lo tanto favorecer la actividad física es uno de los objetivos durante el tratamiento. Se ha descrito que de los pacientes con osteoartritis, hasta el 49.3% sufren depresión, y tienen menor calidad de vida, esto asociado con la pobre actividad física, que progresivamente empeora, creando un círculo vicioso

Las modalidades de tratamiento está la forma conservadora y la cirugía. Dentro del tratamento conservador tenemos el tratamiento farmacológico y el no farmacológico. Existen diferentes medicamentos que pudieran ayudar con el padecimiento dependiendo del caso. En las opciones no farmacológicas se encuentra el ejercicio y diferentes técnicas de terapia física. Existe evidencia científica que apoya a esta última; ya que de acuerdo a resultados obtenidos, algunas técnicas utilizadas en fisioterapia condicionan formación de tejido de reparación en el sitio de la lesión, y retrasan la progresión en las primeras etapas de la enfermedad. Si el estadío de la oteoartritis es muy avanzado, la cirugia será la mejor opción.

Varios estudios, han demostrado los efectos beneficos del ejercicio en pacientes con osteoartritis, por lo que son el pilar del tratamiento conservador. Diferentes estudios han demostrado que los pacientes con osteoartritis que son físiamente más activos tienen mejor calidad de vida y niveles más bajos de depresión en comparación con sus compañeros con el mismo padecimiento pero que son menos activos, a pesar de tener niveles similares de dolor.

La valoración por parte de su médico especialista en Rehabilitación es muy importante para decidir cuál es la opción terapéutica que más le conviene; si la opción es el tratamiento conservador, le propondrá un programa donde elegirá el medio físico que le otorgará el máximo beneficio, así como un programa de ejercicio adecuado a sus necesidades; también le mencionará si será necesario de acompañar este programa de algún tratamiento farmacológico. En caso de que el tratamiento conservador no sea la mejor opción para usted, le orientará y derivará con traumatología, quien le orientará sobre el tratamiento quirúrgico. En cualquier caso es importante no olvidar las médidas de higiene articular para evitar recidivas del dolor.

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